El parkour: una práctica polémica

El Parkour  es una disciplina física centrada en la capacidad motriz del individuo, desarrollada a partir del método natural. Los practicantes son llamados traceurs. Tienen como objetivo trasladarse de un punto a otro en un entorno de la manera más útil y eficiente posible, adaptándose a las exigencias del mismo con la sola ayuda de su cuerpo.

El parkour es practicado tanto individual como colectivamente en cualquier entorno, casi exclusivamente en espacios urbanos. Su práctica implica la adaptación al entorno para superar los diferentes obstáculos presentes en un recorrido, explica Pablo Rubio.

El equipo de un traceur es muy simple: sólo necesita de calzado y pantalones con los cuales la persona se sienta cómodo y flexible. De todos modos, el equipamiento no es tan importante como lo es la técnica.

¿Cómo comienzo en parkour?

Es de suma importancia comenzar gradualmente, con prudencia y paciencia. Empezar con una base técnica y física para, paulatinamente, ir incrementando la dificultad en los saltos y movimientos. De esta manera y con precaución los riesgos disminuirán.

La preparación para efectuar esta disciplina, refiere no sólo a lo físico, sino también a lo psíquico. Asimismo, hay que tener en cuenta el equilibrio, la postura y la potencia. Los movimientos se caracterizan por su fluidez, rapidez y eficiencia.

Éstos no deben ser considerados estándar; todo lo contrario, existen una infinidad de variaciones, dependiendo del momento y la necesidad del trayecto, agrega Pablo Rubio.

Para sus adeptos, el desafío aumenta cuanto más intrincado es el recorrido. Y eso lleva a muchos a plantearse retos desafiantes, hasta moverse entre rejas y paredes o caminar por los techos. Para efectuar esta gimnasia, se emplea la carrera, trepar, el salto, equilibrios e innumerables posibilidades para hacer trayectos usando el entorno como pista de entrenamiento.

Si bien es una técnica que cuenta con muchos beneficios, posee igualmente muchos riesgos y  ha instalado una gran polémica, por las numerosas muertes que ha causado y que han sido replicadas en medios informativos de todo el mundo.

Además es rechazada por los detractores por la gran cantidad de lesiones y secuelas que su práctica produce, y que no se conocen. Otro de los aspectos se relaciona con la invasión agresiva que los practicantes realizan en cualquier espacio en las ciudades, provocando molestias y sustos en los transeúntes, señala Pablo Rubio.

Algunas consecuencias negativas pueden ser: daño de las articulaciones (por ejemplo, a causa de una mala técnica), contracción excesiva de los tendones (por no realizar un estiramiento adecuado), caídas (teniendo en cuenta las distancias, pueden provocar un efecto muy severo, incluso la muerte).

En realidad, la lista de los riesgos que conlleva esta práctica puede ser muy larga, destaca Pablo Rubio.

 

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